Porque no te enseñaron a APRENDER, a empaparte de conocimientos, a revolcarte en ellos como un cerdo se revuelca en el barro y sobre todo, a disfrutar de hacerlo ¡No! Te instruyeron en el arte de memorizar de manera monótona y aburrida, ¡maldita sea! ¡No somos una puta máquina programada por cuadriculados ingenieros! Somos personas; con curiosidad, iniciativa propia, metas, ideales… ¿O es que acaso ya lo hemos olvidado? ¿En qué esquina aparcamos todo aquello? ¿En qué dichosa esquina prostituimos nuestra propia mente, puesta al servicio del mejor postor?
Te contaron mil historias sobre cómo era el mundo en lugar de mostrártelo tal cual. No te animaron a descubrir sus maravillas y sus decadencias y a equilibrar después tu propia balanza. Y tú escuchaste sus palabras… y las creíste sin vacilar. Porque creer es más cómodo que seguir todo el proceso que da a luz a una opinión propia.
Te dieron unas pautas marcadas de antemano en lugar de iniciarte en la creación de las tuyas propias. Pautas para todo: para interactuar con los demás seres vivos, para estudiar e incluso el cortejo humano suele seguir unas pautas determinadas. Y dejaron sin cavidad alguna a la espontaneidad, a la creatividad, al concepto de ser humano como ser único e irrepetible, a tu persona. Te dejaron de lado a ti… Tú mismo te dejaste de lado solo por pertenecer a algo que ni si quiera se pertenece a sí mismo. Porque tenías miedo… porque has visto con tus propios ojos cómo romper las reglas puede salirte caro… muy caro. Pero también puede salirte muy bien, ¿quién sabe? ¿Acaso no merece la pena correr el riesgo? No importa ya, tantos mensajes subliminales aconsejándote sumisión acabaron por dejar meya… Y llegó el día en que olvidaste que algunas cosas no están determinadas, que siempre puedes elegir, que libertad es algo más que una bonita palabra, que tu criterio no vale menos que el de cualquier otro, que puedes combatir tus debilidades y salir victorioso de la batalla. ¿Dónde acaba esta sociedad prefabricada y enlatada y empiezas tú? ¿O acaso también lo has olvidado?
